Empezaste a aprender trading gratis. ¿Y ahora qué?
Hace unos días estaba revisando algunos contenidos sobre trading que aparecen constantemente en redes sociales y YouTube.
Había de todo.
Videos sobre indicadores.
Estrategias para entrar al mercado.
Explicaciones sobre velas japonesas.
Análisis de estructuras.
Psicología.
Gestión del riesgo.
Señales.
Patrones.
Promesas de rentabilidad.
Y muchas personas tratando de enseñar lo que saben.
No tengo nada en contra de este tipo de contenido.
De hecho, creo que puede ser una excelente puerta de entrada al mundo de los mercados financieros.
Yo mismo considero que hoy una persona tiene a su alcance una cantidad de información que hace algunos años habría sido prácticamente imposible conseguir.
El problema aparece después.
Cuando esa persona lleva seis meses, un año o incluso dos años aprendiendo de manera autodidacta y todavía no sabe exactamente qué debería hacer para avanzar.
Ahí es donde comienza una historia que he visto repetirse muchas veces como mentor.
El problema no es empezar gratis
Cuando alguien me dice que comenzó aprendiendo trading con YouTube, cursos gratuitos o artículos en internet, mi primera reacción no es decirle que lo hizo mal.
Todo lo contrario.
Me parece una excelente forma de descubrir si realmente existe interés por los mercados.
Puedes aprender conceptos básicos.
Entender qué es una orden.
Conocer los principales mercados.
Descubrir qué es un stop loss.
Aprender algunos conceptos de análisis técnico.
Incluso comenzar a practicar en una cuenta demo.
El problema es pensar que acumular esos conocimientos equivale a estar preparado para operar.
Es como aprender a nadar viendo cientos de videos sobre natación.
Puedes conocer perfectamente la teoría.
Pero llegará un momento en que tendrás que entrar al agua.
Y ahí comienza otro tipo de aprendizaje.
El primer reto: saber qué estudiar
Esta es probablemente una de las primeras dificultades que encuentra un trader autodidacta.
No sabe qué necesita aprender primero.
Entonces comienza a estudiar todo.
Un día Forex.
Al siguiente criptomonedas.
Después índices.
Luego acción del precio.
Más tarde Smart Money.
Después volumen.
Y finalmente encuentra otra estrategia que parece ser todavía mejor.
El problema no es la curiosidad.
El problema es no tener una ruta.
Cuando todo parece importante, resulta muy difícil identificar qué es realmente necesario.
Por eso, si estás comenzando, mi primera recomendación es sencilla:
Define primero qué necesitas saber para poder tomar una decisión de trading de principio a fin.
No necesitas aprenderlo todo.
Necesitas aprender lo necesario para construir tu propio proceso.
El segundo reto: elegir un mercado
He hablado muchas veces de esto porque considero que es una decisión mucho más importante de lo que parece.
Muchos traders llegan a un mercado porque vieron a alguien ganar dinero allí.
Pero nunca se preguntaron si ese mercado se adapta a ellos.
Si tienes poco tiempo disponible, quizá no tenga sentido construir una metodología que exija estar frente al gráfico durante ocho horas.
Si eres una persona que toma decisiones con dificultad bajo mucha presión, quizá tampoco sea conveniente comenzar buscando movimientos extremadamente rápidos.
Antes de elegir una estrategia, pregúntate:
¿Qué mercado y qué forma de operar encajan realmente con mi vida?
Porque el trading tiene que adaptarse a tu realidad.
No al revés.
El tercer reto: dejar de cambiar de estrategia
Esta es una de las etapas más difíciles.
Encuentras una estrategia.
La pruebas durante algunos días.
Aparece una pérdida.
Entonces empiezas a dudar.
Encuentras otra estrategia.
Parece mejor.
La pruebas.
Después aparece otra.
Y vuelves a empezar.
Así pueden pasar meses.
Incluso años.
Uno de los mayores aprendizajes que he tenido como trader es que no puedes saber si una metodología funciona si nunca le das el tiempo suficiente para demostrarlo.
Necesitas establecer reglas.
Definir qué condiciones debe cumplir una operación.
Probarlas.
Registrar los resultados.
Analizarlos.
Y hacer ajustes basados en evidencia.
No en una operación.
Ni en una semana.
El cuarto reto: pasar del conocimiento a la ejecución
Aquí ocurre algo curioso.
Hay traders que pueden explicarme perfectamente qué deberían hacer.
Pero cuando llega el momento de operar, hacen algo completamente diferente.
Modifican el stop.
Cierran antes.
Entran tarde.
Aumentan el tamaño.
Persiguen el precio.
O simplemente no ejecutan.
Y entonces descubren que saber no es lo mismo que hacer.
El quinto reto: entender el riesgo antes de buscar rentabilidad
Este punto para mí es fundamental.
Un trader que empieza debería preocuparse mucho más por aprender a perder correctamente que por aprender a ganar rápidamente.
Necesitas saber cuánto puedes perder en una operación.
Cuánto puedes perder en un día.
Qué ocurre después de varias operaciones negativas.
Y, especialmente, qué tamaño de cuenta necesitas para que el riesgo que estás tomando tenga sentido.
He conocido personas que comenzaron con una cuenta demasiado pequeña y terminaron asumiendo riesgos enormes porque necesitaban que una cantidad de dinero relativamente pequeña produjera ingresos que esa cuenta simplemente no podía generar de forma razonable.
El problema no era su estrategia.
Era la relación entre su capital, su expectativa y el riesgo.
El sexto reto: dejar de medir el progreso solamente en dinero
Este cambio puede transformar completamente el proceso.
Cuando estás empezando, es normal mirar el resultado de cada operación.
Ganaste.
Perdiste.
Ganaste.
Perdiste.
Pero existe otra forma de medir tu evolución.
¿Respetaste el plan?
¿Calculaste correctamente el riesgo?
¿Esperaste tu oportunidad?
¿Evitaste operar cuando no había condiciones?
¿Aceptaste una pérdida sin modificar tus reglas?
¿Registraste lo que ocurrió?
Estas preguntas empiezan a construir un trader.
Porque una buena operación puede terminar en pérdida.
Y una mala operación puede terminar en ganancia.
El resultado financiero de una operación no siempre refleja la calidad de la decisión.
El séptimo reto: entender cuándo necesitas ayuda
Esta es quizá la parte más difícil de aceptar para alguien autodidacta.
Pensamos que pedir ayuda significa que no somos capaces.
Yo lo veo de otra manera.
Durante mi vida como empresario y deportista he entendido que aprender de alguien que ya recorrió un camino puede ahorrarnos años de ensayo y error.
Eso no significa depender de esa persona.
Significa utilizar su experiencia para acortar el camino.
Un buen mentor no debería tomar las decisiones por ti.
Debería ayudarte a desarrollar la capacidad para tomarlas tú mismo.
Entonces, ¿cómo empezaría yo hoy?
Si tuviera que comenzar nuevamente desde cero, seguiría un camino bastante sencillo.
Primero aprendería los fundamentos.
Después elegiría un solo mercado.
Luego una metodología que pudiera comprender y explicar con claridad.
La probaría en datos históricos y posteriormente en un entorno controlado.
Definiría una gestión del riesgo antes de pensar en rentabilidad.
Llevaría un diario de trading.
Analizaría mis operaciones.
Y solo después comenzaría a aumentar progresivamente la exposición.
No intentaría operar todos los mercados.
No seguiría veinte estrategias.
No buscaría una señal diferente cada mañana.
Y, sobre todo, no tendría prisa.
El verdadero objetivo no es saber más
Después de tantos años acompañando traders, cada vez estoy más convencido de algo.
El objetivo del aprendizaje no debería ser convertirte en la persona que más sabe sobre trading.
Debería ser convertirte en una persona capaz de tomar buenas decisiones frente al mercado.
Hay una diferencia enorme.
Puedes saber muchísimo sobre indicadores y no saber operar.
Puedes conocer perfectamente el análisis fundamental y no tener un plan.
Puedes haber visto cientos de horas de videos y todavía no tener confianza para abrir una operación.
Porque el conocimiento es solamente una parte del camino.
Necesitas convertirlo en habilidad.
Y después convertir esa habilidad en un proceso.
Una reflexión final
Si estás aprendiendo trading de manera autodidacta, quiero decirte algo que considero importante.
No estás necesariamente en el camino equivocado.
Probablemente estás simplemente en una etapa del camino.
Utiliza YouTube.
Lee.
Haz cursos.
Pregunta.
Investiga.
Aprende todo lo que puedas.
Pero llega un momento en el que tienes que dejar de preguntarte:
”¿Qué otra cosa puedo aprender?”
Y empezar a preguntarte:
”¿Cómo convierto todo lo que ya sé en una forma consistente de tomar decisiones?”
Ese cambio puede parecer pequeño.
Pero marca una enorme diferencia.
Porque el trading no se aprende acumulando información indefinidamente.
Se aprende cuando el conocimiento empieza a convertirse en experiencia.
Cuando la experiencia empieza a convertirse en criterio.
Cuando el criterio empieza a convertirse en disciplina.
Y cuando todo eso termina formando un proceso que puedes repetir.
Ese es el momento en el que dejas de ser simplemente alguien que estudia trading.
Y empiezas realmente a desarrollarte como trader.
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