Esta semana tuve la entrevista inicial con una joven trader en Estados Unidos que iniciará conmigo su proceso de mentoría la próxima semana.
Durante la conversación hablamos de su experiencia, de los cursos que había realizado y de los resultados que había obtenido hasta ahora.
Había estudiado.
Había operado durante bastante tiempo.
Incluso había conseguido algunas ganancias.
Pero siempre terminaban desapareciendo.
En un momento de la entrevista le hice una pregunta muy sencilla.
– ¿Por qué decidiste operar precisamente ese mercado?
Esperaba escuchar una respuesta relacionada con su personalidad, con su disponibilidad de tiempo o con alguna característica del mercado que realmente le gustara.
Sin embargo, ocurrió algo muy distinto.
Guardó silencio durante unos segundos.
Sonrió.
Y finalmente respondió:
– John… realmente no lo sé.
Continuó hablando.
– Llegué al trading porque seguía a un influencer muy reconocido. Él mostraba grandes ganancias operando ese mercado y pensé que era el mejor lugar para empezar. Pero la verdad es que muchas veces ni siquiera entiendo cómo se mueve. Hay días en los que gano dinero y otros en los que pierdo todo lo que había ganado.
Aquella respuesta me hizo pensar.
No porque fuera extraña.
Todo lo contrario.
Porque la he escuchado muchas veces.
El mercado que nunca elegimos
Después de tantos años como mentor he descubierto algo curioso.
Muchos traders creen que eligieron el mercado en el que operan.
Pero cuando profundizamos un poco, descubrimos que en realidad nunca lo eligieron.
Simplemente llegaron allí.
Alguien les habló de Forex.
Otro les mostró futuros.
Un influencer operaba opciones.
Un amigo ganaba dinero con criptomonedas.
Y, casi sin darse cuenta, comenzaron a estudiar ese mercado.
No porque fuera el más adecuado para ellos.
Sino porque fue el primero que apareció en su camino.
Empezar por donde empezó otro no significa que sea tu camino
Creo que aquí existe una confusión muy frecuente.
Vemos a alguien obteniendo buenos resultados.
Entonces pensamos que el secreto está en el mercado donde opera.
Pero casi nunca nos detenemos a pensar que esa persona lleva años desarrollando habilidades específicas para ese entorno.
Es un poco como querer jugar tenis únicamente porque viste ganar un Grand Slam a tu jugador favorito.
El hecho de que él haya encontrado allí su mejor versión no significa que ese deporte sea necesariamente el camino correcto para ti.
Con el trading ocurre exactamente igual.
También lo viví como empresario
Cuando emprendí conocí personas que montaban negocios simplemente porque estaban de moda.
Abrían un restaurante porque alguien cercano había tenido éxito.
Invertían en un sector porque era el que estaba creciendo más rápido.
Pocas veces se preguntaban si realmente disfrutaban ese tipo de negocio o si sus habilidades encajaban con él.
Con el tiempo descubrí que construir un proyecto únicamente porque a otra persona le funcionó suele ser una estrategia muy frágil.
En el trading ocurre exactamente lo mismo.
No todos los mercados exigen lo mismo
Hay mercados que requieren tomar decisiones muy rápidas.
Otros permiten trabajar con más calma.
Algunos tienen una volatilidad enorme.
Otros son mucho más estables.
Hay quienes disfrutan seguir noticias macroeconómicas.
Otros prefieren concentrarse únicamente en el análisis técnico.
También existen personas que solo pueden dedicar una hora al día al trading.
Y otras que tienen disponibilidad completa.
Entonces, ¿por qué todos tendríamos que empezar en el mismo mercado?
La respuesta es sencilla.
No deberíamos.
La pregunta que casi nadie se hace
Durante las entrevistas iniciales suelo hacer una pregunta que pocas personas esperan.
No les pregunto cuál es su estrategia.
Ni cuántos indicadores utilizan.
Les pregunto algo mucho más simple.
– ¿Qué es lo que te gusta de este mercado?
Sorprendentemente, muchas veces aparece el silencio.
Porque descubren que nunca se lo habían preguntado.
Simplemente habían asumido que ese era el mercado donde había que estar.
Cuando el mercado no conecta contigo
He acompañado estudiantes que, después de cambiar de mercado, empezaron a disfrutar nuevamente el proceso de aprendizaje.
No porque el nuevo mercado fuera más fácil.
Sino porque se adaptaba mucho mejor a su forma de pensar.
Recuerdo personas que sufrían intentando operar movimientos extremadamente rápidos y que encontraron mucha más tranquilidad cuando comenzaron a trabajar en mercados menos volátiles.
Y también ocurrió al contrario.
Traders que se aburrían esperando durante horas una oportunidad y descubrieron que disfrutaban mucho más un mercado dinámico.
No existe un mercado perfecto.
Existe un mercado que puede ajustarse mejor a quién eres.
El verdadero riesgo de seguir a un influencer
No tengo nada en contra de los creadores de contenido.
Muchos hacen un trabajo extraordinario acercando el trading a miles de personas.
El problema aparece cuando confundimos inspiración con dirección.
Es completamente válido descubrir el trading gracias a alguien.
Lo que ya no resulta tan conveniente es construir todo nuestro camino únicamente porque esa persona obtuvo buenos resultados.
Cada trader tiene una personalidad distinta.
Una disponibilidad diferente.
Una tolerancia al riesgo particular.
Y objetivos completamente distintos.
Por eso copiar el punto de partida de otra persona no garantiza llegar al mismo destino.
Una conversación que terminó en una reflexión
Antes de terminar aquella entrevista le dije algo a esta futura estudiante.
Le comenté que durante la mentoría probablemente no solo trabajaríamos su metodología.
También revisaríamos si el mercado donde estaba enfocando sus esfuerzos era realmente el que mejor encajaba con ella.
Porque aprender trading no consiste únicamente en saber analizar gráficos.
También consiste en descubrir dónde puedes desarrollar mejor tus fortalezas.
Noté un gesto de tranquilidad.
Como si por primera vez alguien le hubiera dicho que cambiar de mercado no significaba empezar de cero.
Significaba conocerse un poco mejor.
Una reflexión final
Después de acompañar a tantos traders he llegado a una conclusión que cada vez tengo más presente.
Muchas personas no fracasan porque les falte disciplina.
Ni porque no estudien lo suficiente.
A veces simplemente están intentando desarrollarse en un entorno que nunca eligieron conscientemente.
Y eso cambia por completo la manera en que viven el proceso.
Por eso, si hoy pudiera hacerte una sola pregunta, probablemente no sería cuál es tu estrategia.
Te preguntaría algo mucho más sencillo.
¿Sabes realmente por qué haces trading en el mercado en el que operas?
Si la respuesta es que alguien te dijo que era el mejor, quizá valga la pena detenerte un momento.
No para abandonar el trading.
Sino para asegurarte de que el camino que estás recorriendo es realmente el tuyo.
Porque las mejores decisiones que he tomado como empresario, como deportista y como trader nunca nacieron de seguir el camino de otra persona.
Nacieron cuando entendí quién era, cuáles eran mis fortalezas y en qué entorno podía desarrollar mi mejor versión.
Creo que el trading no debería ser diferente.
Al final, el mercado donde operas no debería ser una moda.
Ni una recomendación.
Ni la consecuencia de un video que viste hace algunos años.
Debería ser una decisión consciente.
Porque cuando entiendes por qué estás exactamente donde estás, resulta mucho más fácil construir la paciencia, la disciplina y la confianza necesarias para permanecer allí durante muchos años.
Si buscas desarrollar un proceso de trading sólido mediante un acompañamiento personalizado, puedes solicitar una entrevista de evaluación. Analizaremos tu experiencia, tus objetivos y determinaremos si mi Mentoría en Trading es el programa adecuado para ayudarte a avanzar.
Herramientas que utilizo en mis análisis
Si ya cuentas con un marco de análisis definido y deseas complementar tu proceso con datos fundamentales y métricas avanzadas, InvestingPro puede ser un recurso útil. Accede a un beneficio exclusivo para lectores de mi blog utilizando el código MENTORIATRADING, que se suma al descuento vigente de la plataforma. Haz efectivo el beneficio haciendo clic en este enlace.