Hace unas semanas, en una de esas entrevistas iniciales que tengo con aspirantes a la mentoría, un trader con varios años de experiencia me dijo algo que escuché bastantes veces, pero que nunca deja de llamarme la atención.
“Siempre me pasa lo mismo. Remonto una cuenta después de una racha durísima, recupero grandes pérdidas… pero cuando estoy a punto de cerrar el mes en objetivo, algo se rompe. Empiezo a cometer errores tontos y termino perdiendo lo ganado”.
Mientras lo escuchaba, no veía a alguien sin conocimientos. Veía a un trader que sabía analizar el mercado, que entendía el riesgo y que había demostrado capacidad para sobrevivir en momentos difíciles. Y sin embargo, justo cuando estaba por ganar, se saboteaba.
Si te sentiste identificado, sigue leyendo. Porque esto no es casualidad, no es mala suerte y tampoco es falta de talento. Es un patrón. Y como todo patrón, se puede entender y corregir.
El fenómeno del que poco se habla en el trading
Muchos traders operan mejor cuando están en pérdidas que cuando van ganando. Suena contradictorio, pero es más común de lo que imaginas.
Cuando tu cuenta está golpeada, entras en modo supervivencia. Te vuelves más cuidadoso, más selectivo, más disciplinado. Sigues el plan casi al pie de la letra. No hay espacio para el ego.
Pero cuando empiezas a recuperar y el objetivo mensual aparece en el horizonte, algo cambia. Aparece la ansiedad, el miedo a perder lo ganado, o su primo hermano: la euforia anticipada.
Es como ese tenista amateur que juega su mejor partido hasta que llega al match point. De repente el brazo se pone rígido, el saque se acelera y los errores no forzados aparecen. No porque no sepa jugar, sino porque su mente ya está en el resultado.
¿Viste alguna vez ese video en el que el corredor de una maratón celebra levantando los brazos antes de llegar a la meta y alguien lo adelanta un par de metros antes?
El origen del problema: no es técnico, es humano
Desde mi formación como ingeniero y mi experiencia como empresario, aprendí algo clave: cuando un sistema falla de forma recurrente, rara vez el problema está en la herramienta. Está en la interacción humana con el sistema.
En trading pasa exactamente eso.
Cuando estás recuperando pérdidas, tu foco está en ejecutar bien. Pero cuando te acercas al objetivo, el foco se desplaza al dinero, al resultado, a lo que “podrías lograr” si cierras ese mes positivo.
Aquí entran en juego varios sesgos estudiados por la psicología financiera, como los que describe Daniel Kahneman en Thinking, Fast and Slow. Uno de ellos es la aversión a la pérdida: el dolor de perder lo ganado se siente más intenso que la satisfacción de seguir ganando.
Entonces empiezas a:
- Cerrar operaciones antes de tiempo.
- Forzar setups “casi buenos”.
- Subir el riesgo para “terminar rápido”.
- O, por el contrario, dejar correr pérdidas pequeñas que no estaban en el plan.
No es falta de disciplina. Es un conflicto interno no resuelto con el éxito.
La paradoja del trader resiliente
He visto muchos traders que sobreviven a drawdowns profundos pero no logran consolidar la rentabilidad.
Esto suele venir de historias previas: meses de frustración, cuentas quemadas, promesas incumplidas. Tu cerebro aprende que “cuando todo va bien, algo malo pasa”. Y actúa en consecuencia.
Sin darte cuenta, empiezas a protegerte del éxito.
En el cine hay varios ejemplos interesantes de esto. Por ejemplo, en Rocky, antes de su pelea final, no entrenan solo el cuerpo. Trabajan la cabeza. Porque llegar hasta ahí no era el problema. El problema era creerse capaz de ganar.
En trading pasa igual.
Las consecuencias de no superar esta etapa
Si no corriges este patrón, las consecuencias son claras:
- Te quedas atrapado en una rentabilidad intermitente.
- Vives meses emocionalmente agotadores.
- Empiezas a dudar de ti, incluso cuando haces las cosas bien.
- Buscas estrategias nuevas cuando el problema no es la estrategia.
Y lo más peligroso: normalizas no llegar. Te acostumbras a quedarte “cerca”, y eso erosiona tu confianza a largo plazo.
Como empresario, aprendí que los proyectos no fracasan solo por malas decisiones, sino por no sostener el crecimiento cuando aparece. En trading, sostener el éxito es una habilidad en sí misma.
Qué hacer para romper este patrón
Aquí no hay recetas mágicas, pero sí principios claros que trabajo a fondo en mentoría.
Cambia el foco del mes al proceso
Deja de operar “para llegar al objetivo”. Opera para ejecutar tu plan. El resultado es una consecuencia, no una tarea.
Define reglas específicas para cuando vas ganando
La mayoría solo tiene reglas para perder. Necesitas reglas para protegerte de ti mismo cuando todo va bien.
Normaliza cerrar meses buenos sin euforia
Un mes rentable no te define. Es solo una repetición correcta más, como una buena sesión de gimnasio.
Trabaja tu narrativa interna
No eres el trader que “siempre falla al final”. Eres el trader que aún no entrenó esa fase del juego.
Entrena escenarios de éxito
Visualiza, escribe y analiza cómo operas cuando estás cerca del objetivo. Igual que un deportista visualiza la final antes de jugarla.
Conclusión
Llegar a ser rentable no es el final del camino. Es el inicio de un nuevo desafío: sostenerlo con calma, consistencia y madurez emocional.
El trading no premia al más inteligente ni al más agresivo. Premia al que logra mantenerse estable cuando las emociones empujan fuerte.
Si hoy operas mejor en las pérdidas que cuando vas ganando, no es una debilidad. Es una señal clara de que estás más cerca de lo que crees. Solo necesitas trabajar la parte que casi nadie entrena.
Y si sientes que ya tienes experiencia, que ya sobreviviste a lo peor del mercado y que ahora buscas dar ese salto definitivo, este es el momento de rodearte de alguien que ya recorrió ese camino contigo.
El mercado no espera. Pero tampoco castiga al que decide prepararse en serio.
Espero que este artículo te haya aportado claridad y perspectiva.
Si estás trabajando tu trading con seriedad y sientes que necesitas estructura, criterio y acompañamiento estratégico, te invito a postularte a una evaluación inicial para determinar si mi mentoría personalizada tiene sentido para tu momento como trader.
“Eres el proyecto más maravilloso en el que vas a trabajar nunca”, no dejes que el miedo te limite. 👍🏼